
El miércoles recién pasado, mis hijos despertaron con fiebre y con dolor de garganta. Como la influenza anda visitando su colegio, era lógico pensar que la habían contraído. Llamé a su pediatra, quien vino a examinarlos a casa y les diagnosticó la famosa y contagiosa Influenza Estacional. En marzo, después
(Leer más)




