
Milla Jovovich volvió a encarnar a la heroína "Alice" en Resident evil: Afterlife, la cuarta entrega de la saga. Su personaje es de armas tomar, pero la vida real de la actriz poco o nada tiene que ver con esa ficción.
Jovovich es tan conocida por su faceta como modelo como por su trabajo en la gran pantalla, pero no sabría con cuál quedarse si le dieran a elegir. "Sería una difícil elección. Crecí queriendo ser actriz, pero me encanta ser modelo y la industria me ha tratado genial. Tengo muchos amigos que me han inspirado. La moda me ha convertido en quien soy hoy día. Me ha dado educación y me ha mostrado la pasión por el diseño y la fotografía", señaló.
la intérprete se considera una mujer de gustos refinados, muy alejados de la violencia que muestra Resident evil: Afterlife. "Sin la moda no sería la misma persona, desde luego. Creo que si a una persona le quitas un elemento de lo que la ha formado, la cambias por completo", manifestó. Una afirmación que tiene mucho que ver con la naturaleza de su personaje en esta franquicia de ciencia-ficción que ha recaudado US$400 millones en todo el mundo desde su creación, en 2002.
la cinta fue rodada en Japón y, por primera vez, en tres dimensiones. Además está escrita, dirigida y producida por Paul W. S. Anderson, marido de Mila y padre de su hija. "Nos gusta hacer este tipo de películas, es verdad que nos atrae el peligro. Ha habido muchos momentos locos, ha sido salvaje", relató sonriente la actriz, de 34 años, durante el pre estreno en Tokio.

fuente: lahora.cl














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