
Si peinar tu peinado cada vez te lleva más tiempo o si la ropa que tienes no se ajusta a lo que quieres proyectar, entonces necesitas un cambio sutil pero notorio.
Para hacerte un cambio de look no
sólo es necesario tener toda la intención de transformar tu aspecto,
también es indispensable tener claro qué se quiere proyectar y con qué
estilos definitivamente te sentirías insegura. Conociendo tus gustos te
será mucho más sencillo arriesgarte a cortarte el pelo, darle otro
color, subir el tono del labial o de todo el maquillaje y hasta cambiar
de ropa.
Los consejos que te presentamos a continuación son
una reglas básicas para encamines mejor tus esfuerzos por verte mucho
más atractiva, linda y segura. Ten en cuenta estas recomendaciones y
verás cómo la labor se te hará más sencilla y divertida.
1.
Antes de cambiar es importante que conozcas a la perfección tus
medidas, tu talla, tu estatura y tu color de piel para que el nuevo
look te favorezca totalmente.
2.
En cuanto al cabello, ten presente que las transformaciones más
notorias se dan cuando pasa de largo a muy corto, de liso a crespo o de
oscuro a claro. Lo más importante, independientemente de cómo lo
quieras llevar, es el tiempo que le puedas dedicar a arreglarlo pues de
eso dependerá lo bien que luzca. También ten en cuenta:
* Si eres de cara redonda, no lo lleves muy corto ni cuadrado.
* Si eres de cara cuadrada o maxilar ancho, te favorecen las capas.
* Si eres de cara alargada, un flequillo y un largo a la altura de los hombros te lucen muy bien.
* Si eres de cara ovalada, prefiere un largo medio y con volumen abajo.
* Para una piel morena, el color debe ser castaño, rojizo o caoba.
* Para una piel blanca rojiza, los rubios y castaños funcionan bien.
*
Para una piel pálida, la gama de los marrones luce mejor que los negros
intensos o los amarillos dado que estos tonos endurecen las facciones.
3.
Por el lado de la ropa las opciones son infinitas, lo que sí debes
saber es que necesariamente vas a tener que deshacerte de algunas
prendas que ya no usas, que están deterioradas, que no te sirven por
talla o que sencillamente ya no te lucen. Esto no quiere decir que
cambiar de look implique ir a la quiebra, lo que significa es que debes
aprender a sacarle provecho a lo que tienes y a invertir en prendas y
accesorios básicos.
Organiza tu armario por:
* Tipos de ropa: estampados, colores, deportiva y de uso diario o de oficina.
* Utilidad
de los zapatos: para trabajar, para un día descomplicado, para hacer
ejercicio, para lucir elegante o para salir de rumba.
Una vez
hayas hecho esto, entonces empieza a combinar las prendas y los zapatos
que tienes y apunta cada atuendo que te encante. De esta manera sabrás
qué ponerte según la ocasión, cuáles son las opciones que tienes para
alternar unas prendas con otras y qué tipo de accesorios y de ropa
nueva necesitas. Recuerda que si quieres un cambio más evidente puedes
cambiar la paleta de colores que usas por una de tonos más llamativos.
También
es importante que la ropa que uses esté acorde a tu talla –ni más
grande, ni más pequeña– y que complementes tu atuendos con lindos
aretes, collares, bufandas o broches.
¡Anímate a transformar tu estilo!, es una divertida manera de sentirte más bonita y de subir la autoestima.
fuente: revistafucsia












Comentarios
hace 2 horas 32 mins
hace 4 horas 37 mins
hace 6 horas 56 mins
hace 7 horas 5 mins