
La anuptafobia la padecen aquellos a quienes les aterra la idea de quedarse solos o de no casarse según lo indica la sociedad. Averigua si es tu caso.
Si cada vez que piensas en el
matrimonio te llenas de angustias, frustraciones y miedos porque crees
que nunca llegarás al altar y que por lo tanto te quedarás
absolutamente sola, entonces puede que tengas anuptafobia, una
enfermedad que tiene origen en el miedo a la soltería.
Por lo
general, esta patología se presenta en las personas muy tímidas, con
baja autoestima, inseguras, que le temen a socializar con el sexo
opuesto y que viven rodeadas de gente que les hacen sentir que no
casarse es directamente proporcional a fracasar.
De acuerdo
con los especialistas, los anuptafóbicos evaden sus angustias con
largas jornadas laborales, estudiando un sin fin de carreras,
diplomados o posgrados, o donando su tiempo al trabajo con la
comunidad. No obstante, la decepción por sentir que no tienen un plan
de vida y que ninguna persona está interesada en ellos es constante.
Las
alternativas para tratar esta fobia van desde buscar ayuda sicológica
para determinar qué le impide a la persona entablar y mantener una
relación sentimental, pasando por buscar espacios para socializar,
hasta ver los aspectos positivos de la soltería y así evaluar si
realmente es indispensable estar casado para ser feliz.
Lo mejor de la soltería
Las
ventajas de ser soltera son muchas y por lo mismo no hay porqué
estresarse con el tema del compromiso ni permitir que domine tu vida.
Lo mejor siempre será estar en armonía contigo misma.
1.
Todo es para ti: tu sueldo, tu tiempo, tu cama… El límite es la
imaginación, pues nada mejor que comprar lo que te gusta sin tener en
cuenta la opinión o los ‘miedos’ de los demás, gastarte la plata
comiendo en buenos lugares con los amigos y salir de vacaciones a un
bello lugar sin preocuparte por si la otra persona puede o encuentra
emocionante tu plan.
2.
Amplia vida social: puedes asistir a cuanta reunión te inviten sin
pensar en que debes ‘avisar’ o distribuir tu tiempo. En el mismo
sentido, conocer a mucha gente de diferentes círculos sociales, con
personalidades opuestas y diversas o con profesiones o intereses
acordes a los tuyos, puede resultar muy divertido y enriquecedor. Lo
mejor de todo es que nunca tendrás que dar explicaciones acerca de tu
amplio círculo de amigos y que, por supuesto, te invitan a todo.
3.
Buenas y malas citas: como no le rindes cuentas a nadie, tienes la
posibilidad de aceptar salir cuantas veces quieras y con quien quieras.
Siempre es muy agradable sentirse cortejada y además abrir la mente a
nuevas experiencias y nuevas formas de ver la vida.
4.
Tienes tiempo: para ir a la peluquería y pasar allí el día entero si te
apetece, para durar horas comprando ropa, para ver televisión todo el
día sin arreglarte, para leer un libro, ver una película o navegar en
Internet cuantas horas quieras, para salir con tu familia, para visitar
a tus amigas o para estudiar esa especialización que tanto esfuerzo te
demanda. Tú decides cada uno des tus días.
5.
No hay impedimentos: si una nueva oportunidad laboral o personal llega
a tu vida no hay ningún motivo que te impida dar el paso hacia una
nueva experiencia. La última palabra siempre la tendrás tú.






















Una persona con miedo a la solteria, le aterra la idea de no tener pareja. Pero cuando ya la tiene se vuelve una pareja celosa, por terror a perderla. Osea de una manera u otra igual anda con miedo.