
Muchas parejas acaban asfixiando su relación y acabando con el amor sin darse cuenta.
¡Nos esforzamos demasiado en intentar gustar a los demás, en que nos quieran para toda la vida, en encontrar al amor de nuestra vida, en hallar a otro ser que nos complete como personas, señala Jairo Kalpa, formador e instructor del Instituto Superior de Desarrollo Personal "BioPerson".
Según Kalpa, tratar de compensar nuestras carencias psicológicas y emocionales, con el apego a otra persona, con la sensación de estar enganchados a otro, tiene una peligrosa consecuencia: todo apego excesivo puede llegar a originar una adicción o dependencia hacia otra persona, un estado de ansia y necesidad que termina por afectar nuestra libertad como personas y limitar nuestras opciones vitales.
Otro fallo frecuente según Kalpa, radica en buscar en la persona amada la media naranja que nos falta para completarnos como personas. Cuando dos personas se sienten vacías, solas, incompletas, y al encontrarse ven en la otra lo que les falta de ellas mismas, surge el flechazo, aparecen el príncipe azul y la princesa encantada.
Según el experto, ambos siguen juntos hasta que a uno de los dos le parece que ya no le queda nada más que robar al otro, y entonces la relación va perdiendo ese carácter mágico y misterioso de los inicios, surgen el aburrimiento y las disputas, hasta que se separan.
Kalpa, destaca: no es lo mismo decir te quiero porque te necesito, que te necesito porque te quiero.
Fuente:mujer.es






















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