
La muerte de una mascota es para un niño uno de los episodios más difíciles de enfrentar. Te damos algunos consejos para ayudarlo a superar la pérdida.
¿Cómo explicar a un niño que su
mascota debe ser sacrificada? ¿Es válido darle otro animalito para que
la pérdida sea más llevadera? ¿Cómo aliviarle el dolor que siente? ¿Qué
se le dice con respecto al lugar adónde va a ir? ¿Cuáles son las
palabras correctas para darle una noticia tan triste?...
Estas
son sólo algunas de las preguntas que pasan por la cabeza de una mamá
que quiere ayudar a su hijo a superar la muerte de su mascota. La
situación es compleja de manejar porque los animales son para los niños
mucho más que eso... son sus compañeros de juego, sus confidentes, sus
mejores amigos, en fin, son cómplices que los llenan de alegrías y que
les permiten manifestar sus emociones. Esta es la razón por la que
asumir que su compañía se ha ido les resulta tan difícil y doloroso.
El
primer paso es acercarse al pequeño para hablar con él y explicarle que
así como las personas tienen un tiempo de vida, las mascotas también lo
tienen, también enferman, también envejecen y también pueden sufrir un
accidente. En el mismo sentido es importante conversar sobre los
animales y su naturaleza, esa que precisamente hace que vivan menos que
las personas.
Si a la situación se suma que el animal debe ser
sacrificado, es absolutamente indispensable contarle que la mascota va
a ser ‘dormida’ por medio de una inyección para que no sufra ni sienta
dolor, y que no es justo mantenerla viva porque no hay una cura que la
pueda aliviar. Este tipo de circunstancias adversas ayudan a construir
y consolidar los sentimientos de bondad, compasión y amor en el niño.
En
este punto es muy importante asegurarse de que el niño entienda que si
el animal está ‘dormido’ es porque ha fallecido, pues de lo contrario
puede crearse la expectativa de que va a despertar o de que va a volver
si lo que se le dijo fue que la mascota se había ’marchado a otro
lugar’.
Las fases del duelo
Cuando
un pequeño debe enfrentar la pérdida de su mascota, las emociones
afloran lo que conlleva a que sus sentimientos y actitudes varíen con
el transcurrir de los días. En buena parte de los casos, las fases del
duelo que se presentan son:
· Negación:
en principio, es posible que el niño aparente que no le importa la
muerte de su mascota y que no llore en público. La recomendación es
hacerle ver que puede expresar lo que le pasa y que está bien sentir
tristeza.
· Culpa:
puede que el pequeño comience a pensar que la muerte de su animalito es
su culpa porque en algún momento lo descuidó o lo rechazó. En este
punto es indispensable que le expliques que la muerte es una condición
natural y que bajo ninguna circunstancia fue su culpa.
· Enojo:
es probable que el niño repela los objetos o las personas que considera
que tuvieron que ver con la muerte de su mascota. Por eso no se te haga
extraño que asuma que el veterinario es ‘malo’ o que quiera botar
repentinamente las cosas del animal. Para que este sentimiento no se
vuelva un estado permanente, lo mejor es acercarse al niño y explicarle
que lo que está sintiendo es normal pero que también debe dejar de
pensar en lo que pasó. Ayúdalo a distraerse.
· Depresión:
el ánimo del niño puede deteriorarse considerablemente luego de unos
días o semanas sin compartir con su ‘amigo’, por lo que es muy
importante estar pendiente de sus actitudes y tratar de hacer
actividades que lo hagan olvidar la tristeza por la pérdida. No
subestimes sus sentimientos.
Por último, no te apresures a
comprarle otra mascota, el niño te hará saber si está listo para
aceptar un nuevo compañero o si por el contrario prefiere no vivir de
nuevo la experiencia.






















Comentarios
hace 16 horas 24 mins
hace 22 horas 31 mins
hace 1 día
hace 1 día