
La alimentación durante el embazado tiene tabúes e historias. El verdadero secreto es comer cosas sanas y cuidar la higiene.
Uno de los temas que más preocupa a
las mamás durante y después del embarazo es la alimentación, no sólo
porque saben que ganarán algunos kilos, sino porque son conscientes de
que cada bocado que se comen será fundamental para el desarrollo
adecuado de su bebé. Luego, cuando el nuevo bebé llega a casa. Las dudas
giran en torno a cómo alimentarlos bien. ¿ qué darles?, ¿ Cuando?, ¿ en
qué cantidades?, etc. Hay muchos mitos alrededor de los alimentos y los
bebés. Algunos argumentos médicos que vale la pena tener en cuenta.
Otros hacen parte de las creencias populares que pasan de madrea a hijas
que hacen parte de las tradiciones, y sólo le dan un poco más de
mística al milagro de la vida.
1. Cuando las mamás no satisfacen un “antojo” el bebé
tendrá manchitas o lunares de nacimiento
Los antojos
son respuestas a los cambios hormonales. Las variaciones de sustancias
como la serotonina pueden despertar deseo por cosas dulces o harinas y
si la mente está ocupada, seguramente se desvanecerá. Las manchas de
nacimiento son concentraciones de melanina, que pueden ser hereditarias y
no tienen que ver con que la mamá le de o no rienda suelta a los
antojos.
2. Las
mamás deben evitar las comidas crudas.
Más que una
creencia, es una cuestión de seguridad e higiene. Una intoxicación por
alimentos es mucho pero para una mujer embrazada y puede afectar a sus
bebé. El pescado, por ejemplo, es excelente alimento para las mamás, por
su contenido de ácidos grasos beneficiosos, pero debe ir bien cocido y
sin escamas, igualmente las carnes rojas y el pollo. Los vegetales es
mejor consumirlos al vapor para conservar nutrientes y eliminar posibles
bacterias. La leche y sus derivados deber ser pasteurizados y se debe
mantener la mayor higiene en la cocina, los utensilios y la nevera.
3. Beber mucha agua aumenta el
tamaño de la placenta
El agua no aumenta el tamaño
de la placenta y en cambio si mantiene a la mamá hidratada, purifica su
cuerpo y le ayuda a eliminar toxinas. Hay que tomar la cantidad que el
cuerpo desee. No hace falta excederse porque además la retención de
líquidos es frecuente en el embarazo, Las infusiones de hierbas son
excelentes.
4. La
malta aumenta la producción de leche materna.
No
hay evidencias al respecto. El consumo de líquidos durante la lactancias
es muy importante para que la leche fluya adecuadamente, pero es tan
importante tomar agua, jugos de frutas naturales, infusiones y más bien
poca cafeína. Lo que consuma la madre, puede afectar el sabor o los
niveles grasos de la leche materna, por eso, es bueno evitar las comidas
fritas o muy picantes para mejorar su calidad.















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