Al poner el lavarropas o el lavavajillas, ajusta la capacidad al máximo
y utiliza programas de baja temperatura. Vas a ahorrar energía y tu
ropa, al lavarse con agua más fría, durará más tiempo.
Mientras te lavas los dientes o te enjabonas en la ducha, cierra la canilla de agua.
Apaga los aparatos eléctricos y a gas que no estén siendo utilizados.
Desconecta
los aparatos -TV, microondas, equipos de audio, DVD y PCs- que estén en
stand by, pues siguen consumiendo energía aún cuando no producen ningún
beneficio.
A la hora de comprar un electrodoméstico, opta por
los más eficientes (Clasificación A). Para esto, guíate con la ETIQUETA
DE EFICIENCIA ENERGÉTICA que está pegada sobre los artefactos para
conocer su consumo energético y otras características importantes.
En
la Argentina, la vas a poder encontrar en heladeras, freezers, lámparas
eléctricas y acondicionadores de aire. Estas etiquetas son de mucha
ayuda a la hora de elegir un modelo de aparato.
Muchas veces el
precio de un aparato puede no ser tan importante como el consumo que
realizará durante su vida útil, pues el bajo consumo puede amortizar en
poco tiempo el mayor precio que suele estar asociado a los aparatos más
eficientes.








