Una mujer enamorada puede convertirse en un caso clínico de tratar. Amorosas o brujas, nuestra personalidad define que clase de pareja somos. La sicologa Michelle R. Callahan, en su libro Are You Ms. Typed?, identifica a varios ejemplares femeninos que sabotean sus relaciones.
* LA SEGUNDA
Ella se pone en segundo lugar en la vida de su hombre, despues de su profesión, sus amigos, sus pasatiempos... con esto cree que logrará retenerlo, pero la realidad es que llega a convertirse en la mujer invisible.
Solución: Elévate del segundo lugar a una posición de igualdad. Debes exponer tus ideas y expresar tus opiniones con claridad.
* LA REINA DEL DRAMA
Sus relaciones son una montaña rusa emocional, llena de altibajos. Cree que el amor es un reto o una lucha que ella tiene que ganar. Atrae a ejemplares conflictivos o emocionalmente retardados.
Solución: Entender que el amor no es sinónimo de angustia o dolor, sino todo lo contrario.
* LA MADRE
Los problemas de su pareja pasan a ser los de ella. Se convierte en la consejera, la manejadora, la niñera y la guía de su pareja. Acaba exteada, desepcionada... y sintiendo que ¡otra vez! se aprovecharon de ella.
Solución: Aprender a hacer... absolutamente nada por resolver los problemas de tu pareja. Esto no quiere decir que debes abandonar a tu hombre, pero es vital que dejes que sea él quien actúe.
* LA ANACONDA
Ella abruma a su hombre son su constante supervisión. Tiene que saber donde fué, con quién, a qué hora y qué hablaron. Esto se debe, en parte, a su desconfianza, pues quizás fué traicionada en el pasado.
Solución: Créate una vida aparte de tu relación, desarrolla otros intereses y amistades que quiten el foco obsesivo de tu pareja y, sobre todo, resiste el impulso de acosarlo.
LA CASTIGADORA:
Alguien la hizo sufrir en el pasado... y ahora todo hombre que se le acerque pagará por eso. Su frase favorita es: "Todos son iguales", dicho con sumo desprecio. Ella ha decidido tomar medidas preventivas, por lo que ataca antes de ser atacada.
Solución: Sana tu pasado. Acepta que fuiste herida o abusada por uno o mas hombres, pero quso no los condena a todos a ser iguales.
fuente: la hora













