
La compra de los regalos, la cena de Nochebuena y factores externos a la fiesta pueden afectar el animo previo al 25 de diciembre. Pero no te angusties, lee estos consejos y toma con calma esta festividad.
Algunos dicen que la Navidad es sólo de los niños. Y en parte tiene razón porque ellos son los más felices con el paso del Viejito Pascuero y la repartición de regalos, el momento más esperado después del Cumpleaños donde el menor recibe lo que tanto espero.
Pero esta festividad no sería posible sin el esfuerzo de los padres, quienes muchas veces tienen que hacer verdaderos malabares para que la Nochebuena resulte un éxito. Esos malabares generan un estrés insoportable en los adultos porque la Navidad es una fecha de mucha expectativa y ellos esperan estar a la altura de las circunstancias; dejar feliz al hijo, a los sobrinos, a los familiares, etc.
Antes de leer estos sencillos y prácticos consejos, no pienses en lo que tendrás que pasar esa noche, relájate y reflexiona estas acotaciones para que pases una Navidad libre de estrés y te sumes sin problemas a los festejos navideños.
Consejos para una Navidad sin estrés
• Planifica la compra de los alimentos con toda la antelación que puedas.
Lo ideal es que comiences a pensar cuál será la cena de Navidad. La ida al Supermercado que haces todos los fines de mes es una buena ocasión para darle vuelta a ese asunto. Así no tendrás que estar a última hora comprando lo que necesitas.
• Fíjate una fecha límite para tener listos los regalos y deja 3 ó 4 días antes de las fiestas para dedicarlos íntegramente a los últimos preparativos.
Muchas personas dejan la semana previa, e incluso las últimas horas de la cena de Nochebuena para comprar los regalos. Craso error, debido a que las aglomeraciones son un clásico enemigo de las compras navideñas y eso no ayuda a encontrar buenos obsequios. Lo ideal es que los empieces a comprar en el momento en que las tiendas comerciales abran el periodo de Navidad y dejar algunos fines de semana para ver ese asunto. Entonces ya al tener los regalos listos, puedes estar más tranquila y preocuparte sólo de los detalles finales.
• Piensa en los regalos que más pueden ilusionar a cada uno pero, si no se te ocurre nada original, opta por algo práctico, que siempre viene bien.
Muchas madres y padres les piden a sus hijos que le escriban una carta al Viejito Pascuero a modo de saber qué es lo que desean. Esa es una buena alternativa, pero si realmente quieres sorprender a tu hijo, puedes escucharlo hablar de lo que quiere y regalárselo. Si no encuentras lo que buscas, no importa; ve por el regalo alternativo y práctico. Al final, lo que cuenta es la intención y el cariño que pones en el obsequio.
• Para felicitar a familiares y amigos escribe un texto previo.
Algunas familias redactan palabras o textos pequeños para llenar las tarjetas navideñas o las cartas de felicitaciones. Para que no te compliques pensando qué decir, invéntate un texto uniforme de felicitaciones que no tenga elementos particulares, ojalá con un sentido muy profundo que refleje tu afecto hacia esas personas. Luego, sólo le pones a quien va dirigido y si deseas le agregas algunos matices personales.
• Si existen conflictos familiares, es posible que salgan a relucir en las reuniones de estos días, procura no tomar partido y calmar los ánimos.
Es natural que en las familias no todos pueden llevarse bien. Más que mal, antes de ser primos o hermanos, son seres humanos y como tales tienen diferencias y conflictos. Para “llevar la fiesta en paz”, es prudente que no te involucres en discusiones que lo único que harán es empañar la Navidad, trata de adoptar una postura más conciliadora y no te predispongas a pelear. Eso le hará mal al evento y a los niños presentes.
• Organiza actividades, tranquilas pero divertidas, para entretener a los niños.
La espera de la Nochebuena y la entrega de regalos suelen poner ansiosos a los niños. La ansiedad muchas veces puede tornarse en molestia y en situaciones poco deseadas para la ocasión, ya que hay que entender que los pequeños no viven la Navidad de la misma manera que los grandes. Para ello, intenta organizar algunas actividades divertidas para esperar la cena y la apertura de regalos. Trata de que en estas actividades también participen los adultos para que la cosa sea más lúdica y todos pasen un gran momento.
• Aunque seas la anfitriona no te olvides de comer y beber, pero con moderación.
Sabemos que es rico comer bien en estas fechas y que un buen vino o un ponche dulce siempre vienen bien, pero recuerda que eres la anfitriona, y como tal hay que mostrar cierta compostura. Comer y beber en exceso no es bueno, porque alejas el control de la fiesta y eso es un detalle que se vuelve problema. Disfruta de la cena como todos, pero preocúpate de que todos pasen un momento agradable.
• Duerme bien, el descanso es importante para controlar el estrés.
El tema del sueño no sólo es importante en Navidad, lo es en todas las fechas. Aunque claro, en un evento con tanto estrés como este, las horas para dormir suelen ser sagradas, principalmente por el gasto de energía. Por ello, evita trasnochar, duerme las horas que deberías hacerlo y antes de la Nochebuena una siesta corta vendría de maravillas. Estarás más fresca, con mejor animo y podrás trasnochar sintiendo poco cansancio.
• No te obsesiones con la perfección ni te pongas nerviosa porque algo no sale como esperabas.
Estamos de acuerdo; la mayoría de estos consejos apuntan a que la fiesta de Navidad se convierta en un suceso y que todo salga bien. Pero no por eso la idea es que te obsesiones con que todo salga perfecto, ya que de todos modos, nunca faltan los imponderables de siempre que hace que toda la planeación se deshaga; que el tiempo de cocción de la comida no era el que presupuestaste, que un familiar tuyo va a llegar tarde y probablemente no pueda cenar, que un niño pase a llevar un poco el árbol o rompa algo. No te preocupes, son situaciones azarosas que no puedes controlar, pero que le ponen el toque anecdótico a la Navidad. No entres en nervios y tómalo con calma: la improvisación, a veces, es buena.
• No te crees problemas económicos.
Si la idea es hacer una Navidad inolvidable, con regalos espectaculares y una cena notable, no es necesario que te endeudes para eso. Las deudas nunca serán buenas compañeras, por ello, sería prudente establecer un presupuesto de Navidad, para que así puedas tener el dinero o los gastos ya sabidos y separes el capital necesario para tales efectos. Evita comprar cosas con muchas cuotas y si puedes pagar al contado, sería mucho mejor.
A falta de dos semanas para la Navidad, considera estos sencillos consejos, para que pases una Navidad hermosa junto a tus hijos y familiares, lejos del estrés y de la ansiedad.
Fuente: Con Mis Hijos.Com















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